La versión de Duane
Así cuenta el marcador histórico oficial la historia de Eli Todd Merriman, allá en el condado de Nueces. Hay hombres que dejan huella en un lugar. Y hay hombres que le dejan un periódico entero.
Eli Todd Merriman fue de los segundos. Nació en 1852, hijo de un médico, y uno podría pensar que el camino de ese muchacho estaba trazado con comodidad. Pero la familia Merriman no era de las que se quedaban quietas.
Emigraron de Connecticut pasando por Bastrop, San Marcos, Edinburg y Banquete, hasta que por fin llegaron a Corpus Christi en 1865. Es mucha geografía entre Connecticut y la costa de Texas, y la familia se fue conociendo cada rincón del camino. Para 1870, Eli tenía dieciocho años y entró a trabajar como cajista en una publicación semanal que se llamaba el Nueces Valley.
El trabajo de cajista es trabajo de paciencia. Uno aprende cada letra, cada palabra, cada línea antes que nadie más en el pueblo. Y Eli aprendió rápido.
Subió a capataz. Luego a reportero. La tinta le corría por la sangre, como se dice, y apenas estaba empezando.
Hubo un tiempo en que se alejó de Corpus Christi y fue a trabajar al Galveston News, pero Corpus Christi lo jalaba. Regresó, y se puso a trabajar para el Corpus Christi Gazette. Luego, en 1876, Eli se asoció con un señor llamado William Maltby, un editor con experiencia, y juntos fundaron y publicaron el Corpus Christi Free Press.
Y aquí fue donde Eli demostró de qué estaba hecho. Su tarea era conseguir suscriptores. Y eso no lo hacía desde una oficina.
Montaba a caballo y se iba hasta el Valle del Río Grande, tocando puertas y convenciendo a la gente de que ese periódico valía su dinero. Es mucho camino a caballo con un discurso de ventas. En 1880, el señor Maltby falleció, y Eli se quedó como único propietario.
Sacó adelante ese periódico hasta 1883, cuando lo vendió a la Caller Publishing Company, que le cambió el nombre a Corpus Christi Caller. Hoy en día usted lo conoce como el Corpus Christi Caller-Times. Bajo la dirección de Eli, el Caller se convirtió en uno de los periódicos más influyentes de todo Texas, y él se ganó un apodo a la altura: el Decano de los Periodistas de Texas.
No está nada mal para un muchacho que empezó poniendo tipos a los dieciocho años. Pero retirarse del periódico no lo paró ni tantito. Se metió a los negocios de bienes raíces y seguros, y dedicó sus mayores esfuerzos a dos causas que claramente le llegaban al alma.
Una era la creación de un puerto de aguas profundas para Corpus Christi. La otra era reparar y preservar el Old Bayview Cemetery. Trabajó sin descanso recaudando fondos para las dos.
En 1941, a los ochenta y ocho años, Eli Todd Merriman murió. Les dejó a sus tres hijos algo que no tiene precio: un legado de orgullo comunitario y de responsabilidad. El estado de Texas lo honró con una resolución que reconocía su extraordinaria contribución a Texas.
Y en cuanto al Old Bayview Cemetery, ese que tanto luchó por preservar, ahí descansa Eli hoy. Parece justo, ¿verdad? Que el hombre que pasó la vida construyendo algo que valiera la pena conservar haya terminado en el mero lugar que él se empeñó en proteger.
Lo que dice el marcador
Nacido hijo de un médico, Eli Todd Merriman (1852-1941) fue un contribuyente destacado al crecimiento y desarrollo de Corpus Christi. La familia Merriman emigró a Corpus Christi desde Connecticut en 1838, pasando por Bastrop, San Marcos, Edinburg y Banquete, y llegó finalmente a su destino definitivo en 1865. En 1870, Eli, a los 18 años de edad, comenzó a trabajar como tipógrafo para el Nueces Valley, una publicación semanal. Pronto se convirtió en capataz y más tarde en reportero. Eli pasó después al Galveston News durante una breve separación de Corpus Christi, pero regresó posteriormente a trabajar para el Corpus Christi Gazette. En 1876, Eli y William H. Maltby, un editor experimentado, crearon y publicaron el Corpus Christi Free Press. Eli, quien tenía la responsabilidad de conseguir suscripciones, viajaba a caballo hasta el Valle del Río Grande. Tras la muerte de Maltby en 1880, Eli se convirtió en propietario único. En 1883, el periódico fue vendido a la Caller Publishing Company, que a su vez le dio al periódico el nombre de Corpus Christi Caller. Hoy se llama el Corpus Christi Caller-Times. Durante su etapa, Eli se ganó el apodo de "Dean of Texas Newspaper Men", ya que el Caller era uno de los periódicos más influyentes de Texas. Retirarse del periódico no frenó a Eli. Se dedicó a los bienes raíces y los seguros. Sus principales esfuerzos fueron crear un puerto de aguas profundas para Corpus Christi y reparar y preservar el Old Bayview Cemetery, donde está enterrado actualmente. Eli trabajó incansablemente para recaudar fondos para estas causas. En 1941, a los 88 años de edad, Eli Todd Merriman falleció dejando a sus tres hijos un legado de orgullo y responsabilidad comunitaria. El estado lo honró con una resolución que reconocía su asombrosa contribución a Texas. (2012)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →