La versión de Duane
Así me lo cuenta el marcador histórico oficial, y yo le traigo la historia del Lote Exterior Número Sesenta de Castro, allá en el condado de Medina. Acomódese, porque este pedacito de tierra ha conocido más manos y más historias de las que uno imaginaría al pasar de largo. Henri Castro tenía un problema.
Acababa de fundar un pueblo que se llamaba Castroville, y necesitaba que la gente se quedara. Así que hizo lo que haría cualquier hombre con tierras y ambición: les dio razones para echar raíces. Castro les regalaba un lote exterior de cuarenta acres para cultivar y un lote en el pueblo a todo colono que estuviera dispuesto a vivir ahí de verdad.
Así fue como nació el Lote Exterior Número Sesenta. El primero en tenerlo fue un hombre llamado Gaspard Sax. No lo conservó mucho tiempo.
En 1846, Sax vendió el lote sesenta, junto con seis acres del lote sesenta y uno que quedaba junto, a un señor llamado Jules Simon Bourgeois. Y aquí es donde la historia empieza a acumular capas. Se cree que Bourgeois construyó en ese terreno lo que se conoce como una Casa Fuerte, un tipo de vivienda que los pobladores mexicanos habían desarrollado en San Antonio, una tradición que echó raíces en suelo que todavía se estaba formando.
Después de Bourgeois, la tierra pasó a manos de alguien con una historia muy distinta. El Ranger de Texas Louis Moehring tomó posesión del lote y construyó una casa alemana de un solo cuarto. En algún momento esa casa se enfrentó a una crecida, y tuvieron que moverla al lugar donde está hoy.
Piense en eso un momento: una casa alemana, construida por un Ranger de Texas, sobre una tierra donde antes un colono quizás levantó una vivienda al estilo mexicano, todo eso en un lote que un hombre repartió para que su pueblo no se vaciara. La historia de los dueños siguió adelante. Llegaron los Lamons, luego los Groffs, luego un señor llamado Charles Suehs, y después un veterinario de nombre Woodrow Sharp.
Cada uno dejó su huella, o cuando menos su nombre en algún registro del juzgado. El Lote Exterior Número Sesenta es un pedazo de tierra pequeño, pero el marcador histórico lo dice, y yo lo repito: refleja las ricas tradiciones europeas de los primeros colonos de Castroville. Cuarenta acres, un puñado de nombres, y una casa que sobrevivió una inundación moviéndose de lugar.
No está nada mal para un pedazo de tierra.
Lo que dice el marcador
Para retener a los colonos en su nueva ciudad, Henri Castro obsequió un lote agrícola exterior de 40 acres y un lote urbano a quienes se establecieran en Castroville. El lote exterior núm. 60 fue propiedad originalmente de Gaspard Sax, quien lo vendió rápidamente junto con seis acres del lote adjunto núm. 61 a Jules Simon Bourgeois en 1846. Se cree que Bourgeois construyó la "Casa Fuerte", un tipo de vivienda desarrollado por colonos mexicanos en San Antonio, en la propiedad. Un propietario posterior, el Texas Ranger Louis Moehring, construyó una casa alemana de un solo cuarto, la cual fue trasladada a su ubicación actual tras una inundación. Entre otros propietarios notables se encuentran los Lamons, los Groffs, Charles Suehs y el veterinario Woodrow Sharp. El lote exterior núm. 60 refleja las ricas tradiciones europeas de los primeros colonos de Castroville. (2022)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →