La versión de Duane
Esto es lo que cuenta el marcador histórico oficial, y yo nomás soy el que le da voz. Aquí tiene la historia de Martin Irons, tal como quedó registrada. Escocia le dio muchas cosas al mundo, pero una de las más calladamente importantes fue un muchacho llamado Martin Irons, nacido en 1833.
Llegó a los Estados Unidos a los catorce años, no de viaje, no de paseo, sino como aprendiz de maquinista. Venía a aprender un oficio con las manos, y lo aprendió bien. Ya con el oficio dominado, Irons fue recorriendo este país como lo hace alguien que todavía anda buscando dónde encajar: muchos lugares, muchos trabajos, esa vida itinerante que a unos los quiebra y a otros los afila.
Para 1884 había llegado a Sedalia, Missouri, a trabajar en el taller del ferrocarril Missouri Pacific. Un maquinista entre maquinistas. Pero hay algo que hay que entender sobre Martin Irons: no era solamente un hombre que arreglaba máquinas.
Era un hombre que creía, con todo y sin disculpas, que la organización era el medio por el cual los individuos podían mejorar sus vidas. Para él eso no era un lema. Ya lo había puesto en práctica en grupos como los Knights of Pythias y la Grange.
Entendía que la gente unida podía lograr lo que la gente sola jamás alcanzaría. Entonces, cuando en Sedalia conoció a los Knights of Labor, una de las primeras sociedades obreras, esa convicción encontró su filo más agudo. Irons jugó un papel clave en la organización de los trabajadores empleados en la red de líneas ferroviarias del suroeste que pertenecían a Jay Gould.
Ese es un nombre que merece un momento de pausa: Jay Gould, uno de los hombres más poderosos del ferrocarril en todo el país. Y Martin Irons, antiguo aprendiz llegado de Escocia, andaba organizando a los hombres que mantenían esas líneas en marcha. El sindicato ferroviario, el District Assembly 101, se fue a huelga en 1886.
Y Martin Irons, que entonces era presidente del comité ejecutivo, quedó expuesto ante el público como su líder. Lo que vino después no fue tranquilo. La huelga estuvo marcada por la violencia.
Y cuando terminó, no terminó en triunfo para los trabajadores. Irons quedó en la lista negra. Un hombre que había construido su vida laboral con destreza y convicción vio cerrarse las puertas de su propio oficio.
Se retiró a Bruceville, aquí cerquita, pero retirarse no significó guardar silencio. Siguió activo en los movimientos de reforma social hasta su muerte en 1900. El mundo que había tratado de cambiar no lo había escuchado del todo.
Pero tampoco lo había olvidado del todo. En 1911, once años después de que Martin Irons murió, la Missouri Federation of Labor colocó un monumento en su tumba en el cementerio de Bruceville. Un aprendiz de maquinista nacido en Escocia, enterrado en Texas, recordado por los trabajadores de Missouri.
Así de lejos puede llegar una vida cuando un hombre cree de verdad en lo que está peleando.
Lo que dice el marcador
Oriundo de Escocia, Martin Irons (1833-1900) llegó a los Estados Unidos a la edad de catorce años como aprendiz de maquinista. Tras aprender el oficio, vivió y trabajó en numerosos lugares a lo largo del país. Para 1884, estaba empleado como maquinista en el taller de Missouri Pacific Railway en Sedalia, Missouri. Firme creyente en la organización como medio por el cual los individuos podían mejorar sus vidas, Irons se convirtió en participante activo de grupos como los Knights of Pythias y el Grange. Mientras trabajaba en Sedalia, se interesó en una sociedad sindical temprana conocida como los Knights of Labor y fue determinante en la organización de los trabajadores empleados por la red de líneas ferroviarias del suroeste de Jay Gould. El sindicato ferroviario conocido como District Assembly 101 fue a la huelga en 1886. Irons, entonces presidente del comité ejecutivo, alcanzó prominencia como su líder. La huelga estuvo marcada por la violencia y, cuando terminó, Irons fue incluido en la lista negra. Se retiró en la cercana Bruceville, pero permaneció activo en los movimientos de reforma social hasta su muerte. La tumba de Irons en el Bruceville Cemetery está señalada por un monumento colocado en 1911 por la Missouri Federation of Labor.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →