La versión de Duane
Así cuenta la historia el marcador histórico oficial de Poteet, aquí en el condado de Atascosa. Todo pueblo tiene un principio, y el de Poteet empieza en la década de 1880 con un solo hombre y una tienda de abarrotes. Francis Marion Poteet, nacido en 1833, era herrero, agricultor y comerciante, es decir, de esos hombres que no se quedan quietos con un solo oficio.
Puso su tienda al noreste de donde usted está parado ahorita, y al poco tiempo hacía algo que iba a resonar mucho más lejos de lo que él imaginaba: empezó a repartir correo a sus clientes. Piénselo un momento. Uno llegaba a comprar harina y clavos, y de paso recogía sus cartas.
La gente comenzó a llamar a toda esa zona por el nombre del hombre que atendía el lugar. Así nomás pasó. Poteet.
Y el nombre se quedó. Antes de 1900, Francis Marion Poteet le vendió su negocio a un señor llamado Henry Mumme, nacido en 1870. Y aquí el cuento cambia de rumbo, porque el señor Mumme no nomás mantuvo las cosas como estaban, sino que construyó algo de verdad.
Él y su esposa Ida, nacida en 1869, tomaron una decisión en 1910 que lo cambió todo: donaron cuatrocientas acres de terreno para un nuevo poblado. Cuatrocientas acres. Eso no es un gesto, eso es un compromiso.
Como la zona ya se conocía como Poteet por ese servicio de correo de los primeros años, el nuevo pueblo fue bautizado en honor de Francis Marion Poteet, el hombre que hacía tiempo había vendido y seguido su camino, pero cuyo nombre nunca se había ido. El señor Mumme mudó su tienda al nuevo terreno en 1911, y todavía no había terminado. Perforó el primer pozo de agua artesiana del pueblo, y a él se le atribuye haber introducido el cultivo de fresas aquí mismo, en este rincón del sur de Texas.
Esa agua artesiana, junto con la tierra arenosa de la región, resultó ser ideal para cultivar las fresas. El agua precisa, la tierra precisa. Lo demás se escribió solo.
Poteet se hizo conocida en todo el estado por la calidad superior de sus fresas y ganó el apodo de la Capital de la Fresa de Texas. El pueblo fue creciendo poco a poco después de 1910, con escuelas, iglesias, casas y negocios echando raíces junto a los fresales. Para 1926, ya estaba incorporado como municipio.
Francis Marion Poteet falleció en 1907, antes de que siquiera se trazara el nuevo poblado. Nunca vio el pueblo que llevaba su nombre. Pero Henry Mumme, que vivió hasta 1947, e Ida, que vivió hasta 1942, sí lo vieron todo.
Ellos lo construyeron todo. Y en algún lugar bajo la tierra arenosa del condado de Atascosa, el agua artesiana sigue brotando, haciendo exactamente lo que siempre ha hecho.
Lo que dice el marcador
La historia del pueblo de Poteet se remonta a la década de 1880, cuando Francis Marion Poteet (1833-1907) estableció una tienda de mercancías al noreste de esta área. Herrero y agricultor además de comerciante, Poteet comenzó a ofrecer servicio de correo a sus clientes. Poteet vendió su negocio a Henry T. Mumme (1870-1947) antes de 1900. Mumme continuó ofreciendo servicio postal en la tienda, y en 1910 él y su esposa Ida (1869-1942) donaron 400 acres de terreno para un nuevo sitio urbano. Dado que el área había sido conocida como Poteet a raíz del servicio de correo inicial, el nuevo pueblo fue nombrado en honor de Francis Marion Poteet. Mumme trasladó su tienda al nuevo sitio urbano en 1911. Mumme perforó el primer pozo de agua artesiana del pueblo y se le atribuye haber introducido aquí el cultivo de fresas. El agua artesiana, junto con el suelo arenoso de la región, resultó ideal para el cultivo de las bayas. Reconocido en todo el estado por la calidad superior de sus fresas, Poteet ha recibido el sobrenombre de "La Capital de la Fresa de Texas". El pueblo creció de manera constante después de 1910, con el establecimiento de escuelas, iglesias, hogares y negocios. Se incorporó como municipio en 1926. (1989)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →