La versión de Duane
Esto es lo que cuenta el marcador histórico oficial sobre Rutersville, aquí en el condado de Fayette. Acomódese, porque esta historia empieza con un hombre que nunca llegó a ver lo que puso en marcha. El doctor Martin Ruter entró a Texas el 21 de noviembre de 1837, un misionero metodista pionero con una visión más grande que una congregación, más grande que un circuito de predicación.
Tenía puesta la mirada en un lugar para la educación superior. Pero los caminos le habían cobrado su precio. Debilitado por tantos viajes, el doctor Ruter murió el 16 de mayo de 1838.
Nunca vio el pueblo que llevaría su nombre. Texas cuenta muchas historias así: el que siembra no siempre vive para ver la cosecha. Ruter nació en 1785 y se fue en 1838, y lo que dejó fue una recomendación.
Nada más que una recomendación. Resultó que fue suficiente. Más tarde ese mismo año, el año de su muerte, un grupo de diez metodistas compró un terreno, trazó el plano del pueblo y empezó a construir.
Lo llamaron Rutersville, fundado en 1838 precisamente sobre aquella recomendación del doctor Ruter. Y aquí viene algo que vale la pena notar. En 1840, el cuarto Congreso de la República de Texas le otorgó carta de fundación al Rutersville College, el primer colegio protestante de la República.
El primero. Y la legislación dejó algo dicho sobre para quién era: la escuela no debía ser exclusivamente para beneficio de los metodistas. Familias de distintas creencias la frecuentaron.
Es una disposición notablemente generosa para escribirla en la carta fundacional de un colegio que diez metodistas levantaron sobre la palabra de un misionero metodista. El primer presidente de ese colegio fue el reverendo Chauncey Richardson, nacido en 1802 y fallecido en 1852. Su tumba está cerca de aquí, nos dice el marcador histórico, a una distancia que bien se podría caminar desde donde usted está parado.
Y los estudiantes de Rutersville tenían fama. Se les reconocía por su lealtad a los vecinos, y a veces pasaban días enteros fuera de clase persiguiendo indios. Días enteros fuera de clase.
El marcador histórico lo dice así, sin rodeos, y pesa cuando uno se detiene a pensarlo. Eran tiempos de frontera, y el campus, situado a media milla al sureste del marcador histórico, existía en un mundo que todavía estaba muy disputado. Luego llegó la Guerra Civil.
Cuando terminó en 1865, los habitantes originales de Rutersville vendieron sus propiedades. Lo que aquellos diez metodistas habían construido, lo que el Congreso de la República de Texas había reconocido como colegio, pasó a otras manos. Inmigrantes alemanes compraron esas tierras, y sus descendientes, nos dice el marcador histórico, hoy viven aquí en gran número.
Un misionero recomienda un lugar. Un pueblo nace con su nombre el mismo año que él muere. Un colegio abre sus puertas, el primero de su clase en la República.
Y luego, después de la guerra, todo da vuelta a la página: nuevos dueños, nuevas raíces, una nueva historia creciendo del mismo suelo. Eso es Rutersville.
Lo que dice el marcador
Fundada en 1838 por recomendación del Dr. Martin Ruter (1785-1838), como sede de una institución de educación superior. Nombrada en honor del Dr. Ruter, un misionero metodista pionero que entró a Texas el 21 de noviembre de 1837 y, debilitado por sus viajes, murió el 16 de mayo de 1838. Más adelante en el año de su muerte, una compañía de diez metodistas compró un terreno, trazó el plano del pueblo y comenzó a construir Rutersville. En 1840, Rutersville College fue constituida por carta del cuarto Congreso de la República de Texas como el primer colegio protestante de la República. La legislación especificó que la escuela no debía ser exclusivamente para beneficio de los metodistas, y fue frecuentada por familias de diversas confesiones. Los estudiantes de Rutersville eran reconocidos por su lealtad hacia los vecinos, y en ocasiones pasaban días fuera de clases persiguiendo a los indios. El Rev. Chauncey Richardson, A. M. (1802-1852), cuya tumba se encuentra cerca, fue el primer presidente del colegio. El campus quedaba a media milla al sureste de este marcador histórico. Tras el fin de la Guerra Civil en 1865, los habitantes originales de Rutersville vendieron sus propiedades. Estas fueron adquiridas posteriormente por inmigrantes alemanes, cuyos descendientes viven aquí en gran número.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →