La versión de Duane
Esto es lo que cuenta el marcador histórico oficial, con mis propias palabras. Puede que ahorita mire por la ventana y no vea más que un tramo tranquilo de asfalto, igual a otros mil caminos del sur de Texas. Pero ese pedacito de carretera que está pasando vale la pena.
Lo que tiene usted enfrente es uno de los primeros capítulos de toda la historia del Departamento de Carreteras de Texas. El departamento nomás llevaba un año de haberse fundado, apenas un año, cuando en 1918 se trazaron los planes para el tramo del condado de Brooks de lo que con el tiempo sería la U.S. 281. Un año de vida, y ya andaban trazando caminos por estos rumbos.
Ahora bien, lo que construyeron en 1918 no era exactamente la carretera de sus sueños. Era una vía de arena suelta. Arena suelta.
Que llegaba hasta Encino, seis millas y media al sur de aquí. Si quiere hablar de ambición que le gana a los recursos, pues ahí lo tiene. Pero la historia no para ahí.
Para 1920, alguien tuvo el buen juicio de ponerle una capa de caliche, que ya era un avance considerable sobre la arena floja, le digo yo. Y luego, en 1928, se tendió el pavimento de concreto que usted puede ver todavía, y ahí sigue aguantando. Eso es lo que hace especial este tramo.
No es nomás un camino. Es un registro, capa por capa, de cómo los primeros texanos fueron resolviendo cómo conectar esta parte del estado con el Valle del Río Grande. La arena, el caliche, el concreto.
Cada uno una respuesta distinta a la misma pregunta terca: ¿cómo llego de aquí hasta allá?
Lo que dice el marcador
Desde este sitio es visible una pequeña sección de carretera que data de los primeros esfuerzos del Programa Estatal de Carreteras por supervisar la construcción de caminos. En 1918, un año después del establecimiento del Texas Highway Department, se trazaron los planes para el segmento del condado de Brooks de lo que se convertiría en la U.S. 281. La parte del camino construida en 1918 era una vía de arena suelta que terminaba en Encino (6.5 mi. al sur). En 1920 se aplicó una superficie de caliche, y el pavimento de concreto que se observa actualmente fue tendido en 1928. La sección restante del camino de Falfurrias a Encino es un recordatorio de los primeros métodos de construcción de carreteras y de las redes de transporte hacia el Valle del Río Grande. (2002)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →