La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, y yo se lo paso tal como está. Como a una milla al oeste de aquí, en el condado de Donley, la gente empezó a llegar y echar raíces a finales del siglo diecinueve. Los colonos se estaban estableciendo antes de que existiera siquiera un pueblo como tal.
Luego, alrededor de 1902, Jericho nació como estación del ramal ferroviario de Chicago, Rock Island and Gulf, y con eso ya tuvo nombre y lugar en el mapa. Pero la tierra ya llevaba años recibiendo a sus muertos antes de que ese tren silbara por aquí. Los primeros entierros de la comunidad se hicieron en un potrero cerca de este mismo lugar, y con el tiempo ese camposanto quedó registrado en las escrituras del condado, hecho oficial, hecho permanente.
El primer entierro documentado es el de Mattie Ray, nacida en 1850 y fallecida en 1895. El segundo es el de un niño. Siete meses de vida.
Garil Prest Schaffer, que murió en 1897. Uno se queda un momento con eso. Siete meses.
El marcador histórico no dice más, y no hace falta. El cementerio de Jericho siguió recibiendo a más gente, a mucha más gente. Víctimas de epidemias de viruela.
Víctimas de influenza. Veteranos militares. Los pioneros que labraron este rincón del condado de Donley con sus propias manos y le dejaron algo que ya no se puede deshacer: sus huesos en su tierra.
Ese potrero se volvió un registro. De llegadas y de partidas, de epidemias que no perdonaron a nadie, de una comunidad que seguía reuniéndose a enterrar a los suyos mucho antes de que el ferrocarril les diera una razón para quedarse.
Lo que dice el marcador
(1 milla al oeste) La colonización de esta área del condado de Donley comenzó a finales del siglo XIX, antes de que el pueblo de Jericho fuera fundado como estación en la línea ferroviaria Chicago, Rock Island and Gulf alrededor de 1902. Los primeros enterramientos de la comunidad tuvieron lugar en el pastizal cercano a este sitio, y el cementerio fue registrado con el tiempo en los registros de escrituras del condado. El primer entierro documentado es el de Mattie Ray (1850-1895), y el segundo es el del bebé de siete meses Garil Prest Schaffer, quien murió en 1897. Entre los demás sepultados en el Cementerio Jericho se encuentran víctimas de epidemias de viruela e influenza, veteranos militares y pioneros de la región. (2001)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →