La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, y así se lo cuento yo. En el condado de Burnet existe un lugar llamado la comunidad de Oatmeal, y en un rincón de ella se asienta un cementerio que guarda la memoria de los primeros que llegaron. Los entierros más antiguos que los registros documentan se remontan al 16 de septiembre de 1854.
Ese día perdió la vida Mary Smith, y también su hijita de un año de edad, Fanny. Madre e hija, las dos en el mismo día. Lo que se las llevó, se las llevó juntas, y la tierra de lo que con el tiempo sería este cementerio las recibió primero.
Uno no pasa por eso de prisa. Hay historias que se merecen su silencio. Ahora bien, esas dos acres de terreno no se convirtieron enseguida en campo santo oficial.
No fue sino hasta 1871 cuando los esposos Roundtree cedieron legalmente esa parcela, la que contenía las tumbas, y así la hicieron permanente, real ante la ley. Para entonces, otros ya habían acompañado a Mary y a Fanny en ese suelo. El marcador histórico los llama los primeros pioneros de la comunidad de Oatmeal, y la comunidad siguió llegando.
Veteranos de la Guerra Civil encontraron aquí su descanso. También hombres que sirvieron en la Primera Guerra Mundial, y hombres que sirvieron en la Segunda. El cementerio que comenzó con una madre y su bebé se fue convirtiendo en un registro vivo de la historia de este país.
En 1945 se formó una asociación de cementerio para mantener el lugar, para que el tiempo y el monte y el olvido no se lo tragaran. Y en 1983, con una adquisición de terreno adicional, el campo santo creció de dos acres a tres, haciendo espacio, como siempre tienen que hacer las comunidades, para lo que viene después. Tres acres hoy.
Una asociación que todavía lo cuida. Y en algún lugar de esa tierra, los nombres más antiguos de todos: Mary Smith, y la pequeña Fanny, de tan solo un año de vida, que alcanzó a quedar en el registro, y en la historia, y en este relato.
Lo que dice el marcador
Algunos de los primeros pioneros de la comunidad de Oatmeal están sepultados en este cementerio. Los entierros documentados más antiguos son los de Mary Smith y su hija de un año, Fanny, ambas fallecidas el 16 de septiembre de 1854. El señor y la señora J. L. Roundtree donaron las dos acres de terreno que contienen el cementerio en 1871. Entre los aquí sepultados se encuentran veteranos de la Guerra Civil, la Primera Guerra Mundial y la Segunda Guerra Mundial. Una adquisición adicional de terreno en 1983 amplió el cementerio a tres acres. Una asociación de cementerio formada en 1945 mantiene este histórico camposanto.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →