La versión de Duane
Así lo registra el marcador histórico oficial, y yo nomás soy el que toca la campana para contarlo: esta es la historia de la Mesa Water Boosting Station. Si alguna vez ha tenido sed en el desierto, entiende usted la desesperación particular que moldeó El Paso a principios del siglo veinte. El agua no era una comodidad por acá.
Era una promesa. Y en 1903, un hombre llamado Charles Morehead puso esa promesa en el centro de toda su campaña para la alcaldía. Se postuló diciendo, clara y directamente, que esta ciudad merecía un sistema de agua digno.
El Paso le creyó. Ganó. Ese mismo año, la International Water Company, la IWC, se puso a trabajar.
Comenzaron la construcción de un sistema de agua en la mesa al norte de Fort Bliss, llegando hasta el acuífero Hueco Bolson. Ese acuífero llevaba muchísimo tiempo bajo el suelo del desierto, y ahora alguien por fin tenía la ambición de aprovecharlo. Para 1904, la IWC cambió el compresor por una nueva planta de bombeo, la Mesa Pump Plant.
Y con ella llegó algo casi extravagante para una ciudad en el desierto: un tanque subterráneo con capacidad de un millón de galones para almacenar toda esa agua. Un millón de galones. Ahí nomás, bajo tierra, quietos como la piedra.
Pero aquí el desierto empezó a ganar otra vez. El Paso crecía rápido, y la IWC bombeaba agua a un ritmo que superaba con creces la capacidad del acuífero para reponerse. Sacaban más de lo que la naturaleza podía devolver.
Esa es una carrera que nadie puede ganar para siempre. En 1909, la ciudad de El Paso intervino y compró la International Water Company de un solo golpe: novecientos veintisiete mil dólares por toda la operación. Pero ni con la ciudad al mando, la Mesa Pump Plant podía satisfacer la demanda.
El consumo seguía subiendo, como siempre sube en una ciudad del desierto que no para de crecer, implacable como el sol. La ciudad fue lidiando con el problema año tras año. A finales de la década de 1930, había ampliado el sistema municipal de agua y modernizado lo que ya existía.
Para 1937, El Paso se había organizado en dos sistemas distintos: uno de servicio bajo para elevaciones menores de tres mil ochocientos cincuenta pies, y uno de servicio alto para todo lo que quedara por encima de esa línea. La vieja Mesa Pump Plant quedó integrada al sistema de servicio alto, todavía trabajando, todavía envejeciendo. Así que en 1938, el Departamento de Agua y Alcantarillado de la ciudad de El Paso tomó una decisión: construirían algo nuevo que reemplazara de una vez por todas esa planta desgastada.
El hombre que trazó los planos fue el superintendente del departamento de agua, Ashley Green Classen, y lo que Classen diseñó no era un edificio de servicios cualquiera. Le dio a El Paso la Mesa Water Boosting Station, una instalación rectangular de un solo piso en concreto reforzado, con contrafuertes prominentes, diseños de azulejos estilizados, amplias ventanas con batientes y acabados de estuco, todo construido en el estilo que se conoce como Pueblo Deco. La estación sigue siendo, hasta hoy, la única estructura municipal histórica en El Paso levantada en ese estilo.
Varios tanques, embalses, cuencas de sedimentación y otras edificaciones: Classen los incluyó todos en sus planos, y la ciudad los construyó uno por uno. La Comisión Histórica de Texas la reconoció como marcador histórico registrado en 2009. Lo que a mí me queda dando vueltas es esto: El Paso hizo una promesa en 1903, un sistema de agua digno para la ciudad.
Y durante los siguientes treinta y cinco años, la ciudad siguió renegociando esa promesa con el desierto, gastando novecientos veintisiete mil dólares aquí, modernizando instalaciones allá, redibujando las líneas de elevación, hasta que Ashley Green Classen sacó el lápiz y dibujó algo que de verdad podía sostenerse. Aquí en el alto desierto chihuahuense, eso no es nomás infraestructura. Es terquedad refinada hasta volverse arte.
Lo que dice el marcador
En 1903, Charles R. Morehead ganó la carrera por la alcaldía de El Paso con una plataforma que prometía un sistema de agua aceptable para la ciudad. Ese mismo año, la International Water Company (IWC) comenzó la construcción de una planta de agua en la mesa al norte de Fort Bliss para aprovechar el Acuífero Hueco Bolson. Alrededor de 1904, la IWC reemplazó el compresor con una nueva planta de bombas. Esta nueva Mesa Pump Plant extraía agua de los pozos de la mesa, que luego se almacenaba en un tanque subterráneo de un millón de galones. Sin embargo, para satisfacer la demanda, la IWC bombeaba agua a una tasa que excedía la recarga. La Ciudad de El Paso adquirió la IWC en 1909 por $927,000, pero incluso bajo administración municipal, la planta de bombas no podía satisfacer la demanda de agua. A finales de la década de 1930, la ciudad había ampliado el sistema municipal de agua y renovado las instalaciones existentes para atender una demanda en constante aumento. Para 1937, la ciudad contaba tanto con un sistema de distrito de servicio bajo para elevaciones inferiores a 3,850 pies como con un sistema de distrito de servicio alto para elevaciones superiores a 3,850 pies; la Mesa Pump Plant quedó incluida en el sistema de servicio alto. El Departamento de Agua y Alcantarillado de la Ciudad de El Paso construyó la Estación de Presurización de Agua de Mesa en 1938 para reemplazar la envejecida Mesa Pump Plant. Ashley Green Classen, superintendente del departamento de agua de la ciudad, elaboró los planos de la instalación, que incluyó varios tanques, depósitos, cuencas de sedimentación y otros edificios y estructuras. La estación de presurización sigue siendo la única estructura municipal histórica en El Paso construida en el estilo Pueblo Deco. La instalación, de concreto reforzado, de un piso y planta rectangular, presenta prominentes contrafuertes, diseños de azulejos estilizados, amplias ventanas de bisagra lateral y acabados de estuco. Monumento Histórico Registrado de Texas - 2009
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →