La versión de Duane
Así lo cuenta el marcador histórico oficial, y yo haré lo posible por hacerle justicia. El primer día de noviembre de 1854, nació un niño llamado John Taini en Rezzato, Italia, un pueblo cerca de Brescia, hijo de Gerolamo y Lucia Prandelli Taini. Rezzato era el tipo de lugar donde un hombre podía aprender a leer la piedra como otros leen los libros, y eso fue exactamente lo que hizo el joven John.
Se volvió cantero. Y ese oficio resultó ser el boleto para un viaje mucho más largo del que probablemente se imaginaba, parado entre el polvo de las canteras del norte de Italia. Un contratista americano llegó a buscarlo, y reclutó a Taini y a su socio, el señor Cassinelli, con la promesa de trabajo construyendo edificios en Nueva York.
Esos proyectos no se dieron. Así nomás. Pero un hombre que trabaja la piedra no se desmorona tan fácilmente.
Taini y Cassinelli encontraron trabajo con los ferrocarriles, y luego consiguieron un contrato con el ejército de los Estados Unidos para construir edificios de piedra en Fort Clark, en Brackettville, Texas. Ese fue el giro en el camino. Como muchos de los que trabajaron en Fort Clark, Taini y Cassinelli terminaron por llegar a Del Rio, donde toda una comunidad de italianos había echado raíces a lo largo de los años 1880.
Del Rio le cayó bien. La tradición familiar cuenta que Taini regresó a Italia en 1889 para casarse con Erminia Gerola, nacida en 1874, quien viviría hasta 1955. La pareja volvió y crió a dos hijas, Annie y Lucy, en este rincón soleado del condado de Val Verde.
Y Taini trabajó. Trabajó como trabaja el hombre que tiene algo que demostrar y algo que levantar. Ya desde 1885 había participado como subcontratista en la construcción del palacio de justicia del condado de Val Verde.
Después vinieron las casas para empleados del Southern Pacific Railroad, la Sacred Heart Catholic Church, el Club Café, un edificio para la iglesia metodista en 1904, y más casas de las que se pueden contar con dos manos encallecidas de tanto trabajar piedra. Durante todo ese tiempo, la sociedad con el señor Cassinelli se mantuvo, comprando y vendiendo bienes raíces junto con los contratos de construcción, hasta que se disolvió alrededor de 1904. Aun así, Taini siguió adelante.
Contratos del condado, contratos de la ciudad, la cárcel del condado, puentes, mejoras en canales y arroyos, dos represas sobre San Felipe Creek. Fue dándole forma a Del Rio como Rezzato le había dado forma a él: desde el suelo, en piedra. Y entonces llegó 1998.
Una inundación. Muchas de las construcciones de Taini quedaron dañadas o las derrumbaron, tragadas por el agua. Eso pesa, cuando uno piensa en una vida entera dedicada a la cantería, tantos años de oficio enfrentados a una sola temporada terrible.
Pero hay cosas que el agua no pudo tocar. Había donado terrenos para mejoras cívicas. Había servido como juez de elecciones.
Había sido miembro de la junta directiva del Italian Catholic Cemetery, hoy parte del Sacred Heart Cemetery. Un hombre que construyó para su comunidad y luego le devolvió algo que no tenía nada que ver con piedra ni mezcla. John Taini fue sepultado en 1929 en ese mismo Sacred Heart Cemetery, el lugar al que había servido.
Un cantero de Rezzato, Italia, que siguió la promesa de un contratista hasta Nueva York, encontró su camino a Texas, y dejó a Del Rio marcada por sus manos de maneras que lo sobrevivieron a él, y en algunos casos, hasta a los propios edificios.
Lo que dice el marcador
El 1 de noviembre de 1854, John Taini nació en Rezzato, Italia (cerca de Brescia), hijo de Gerolamo y Lucia Prandelli Taini. John llegó a ser cantero en ese lugar, y un contratista estadounidense lo reclutó a él y a su socio, G.B. Cassinelli, para construir estructuras en Nueva York. Aunque esos proyectos no se concretaron, Taini y Cassinelli trabajaron para los ferrocarriles y luego para el Ejército de los EE. UU. construyendo edificios de piedra en Fort Clark en Brackettville, Texas. Como muchos de los contratados para trabajar en Fort Clark, Taini y Cassinelli se mudaron después a Del Rio, donde muchos otros italianos inmigraron en la década de 1880. La tradición familiar sostiene que Taini regresó a Italia en 1889 para casarse con Erminia Gerola (1874-1955). La pareja crió a dos hijas, Annie y Lucy. Taini mantuvo su sociedad con Cassinelli, construyendo varias estructuras, además de comprar y vender bienes raíces en el área de Del Rio. Como cantero, Taini trabajó como subcontratista en el palacio de justicia del condado de Val Verde en 1885. Otros proyectos de esa época incluyeron viviendas para empleados de Southern Pacific Railroad, la Iglesia Católica Sacred Heart, Club Café, el edificio de la iglesia metodista de 1904 y numerosas residencias. La sociedad de Taini con Cassinelli se disolvió hacia 1904, pero él continuó trabajando en proyectos de construcción. Ganó múltiples contratos del condado y la ciudad, entre ellos trabajos en la cárcel del condado, puentes, mejoras en canales y arroyos, y dos represas sobre San Felipe Creek. Lamentablemente, muchas de las estructuras de Taini fueron dañadas o demolidas a causa de una inundación en 1998. Además de sus contribuciones arquitectónicas, Taini fue también un líder en la comunidad de Del Rio. Donó terrenos para mejoras cívicas y se desempeñó como juez electoral y como miembro de la junta directiva del Italian Catholic Cemetery, ahora parte de Sacred Heart Cemetery, donde fue sepultado en 1929. (2006)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →