La versión de Duane
Esto es lo que dice el marcador histórico oficial, y yo nomás soy quien se lo cuenta. Hay lugares viejos en Texas, y luego hay lugares de veras viejos. Las Longhorn Caverns, en el condado de Burnet, son del tipo de antigüedad que hace que toda la historia humana parezca una nota al margen.
El marcador histórico las llama una formación geológica joven, de apenas unos pocos millones de años. Apenas. Hay que quererle ese «apenas».
¿Y qué ha vivido y muerto en esa oscuridad? Elefantes. Bisontes.
Osos. Venados. Y otros más.
Sus huesos han aparecido en esas cámaras, testigos silenciosos de eras que nadie estuvo aquí para nombrar. Después llegó la gente. Cuando los blancos llegaron al área en la década de 1840, los indios ya conocían bien esas cavernas.
Los Rangers lo descubrieron de la manera más difícil, o quizás de la más necesaria: encontraron y rescataron a una joven que los indios tenían cautiva en la cámara que se conoce como el Council Room. Hay que imaginar lo que fue meterse en esa oscuridad, y lo que significó salir de ella. Las cavernas tampoco guardaron silencio durante la Guerra Civil.
De 1861 a 1865, se fabricó y almacenó pólvora dentro de esas paredes. La tierra misma puesta al servicio del conflicto que ardía arriba. Luego llegaron los años de 1870, y con ellos los forajidos.
La pandilla de Sam Bass, entre otros, usaba la caverna para refugiarse cuando el mundo de afuera se les venía encima. Es algo en qué pensar: Rangers, soldados, forajidos, cada quien encontrando este lugar útil a su manera. Para los años veinte, a alguien se le ocurrió poner un salón nocturno ahí adentro.
Lo cual, con toda honestidad, es o la mejor idea o la más extraña, según lo que usted hubiera pedido de tomar. En 1932, las cavernas se abrieron al público. Varios millones de años de geología, huesos de gigantes extintos, humo de pólvora, forajidos, rescates, festejos, y por fin, una puerta con bienvenida.
Las Longhorn Caverns ya habían visto de todo, mucho antes de que la mayoría de la gente tuviera la oportunidad de verlas.
Lo que dice el marcador
Rica en historia y folclore. Una formación geológica joven, de apenas unos pocos millones de años de antigüedad. Aquí se han encontrado huesos de elefante, bisonte, oso, venado y otros animales. Cuando los hombres blancos llegaron a la zona en la década de 1840, los indígenas ya conocían las cavernas; en cierta ocasión los Rangers encontraron y rescataron a una joven secuestrada por indígenas en el "Council Room". Durante la Guerra Civil (1861-1865) se fabricó y almacenó pólvora aquí. En la década de 1870, forajidos, entre ellos la pandilla de Sam Bass, vivieron a veces en la caverna. Fue sede de un club nocturno en la década de 1920. Posee muchas características únicas. Fue abierta al público en 1932.
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →