La versión de Duane
Esto es lo que cuenta el marcador histórico oficial, y yo nomás soy la voz que se lo trae. Esta es la historia de Idlewild, aquí en el condado de Béxar. Julio de 1867.
Ahí empieza todo, y no empieza con buenas noticias. Esta comunidad de labradores iba creciendo: colonos echando raíces, trabajando la tierra, levantando algo de la nada. En un terreno que pertenecía a un hombre llamado Michael Kauffmann, dos miembros de la familia Gross andaban en sus quehaceres.
Romanus Gross, de cincuenta y un años, y su hijo George, de diecinueve. Un grupo de indios a caballo los atacó. A los dos Gross los hirieron de bala en el costado.
A George lo escalpearon. Un grupo de hombres de Castroville ya venía persiguiendo a esos indios, a quienes acusaban de robar caballos, pero ese dato no alivia gran cosa cuando uno se imagina a un padre y a su hijo adolescente en ese rincón de Texas en pleno verano de 1867. Esa es la tierra sobre la que se levantó esta comunidad.
Literalmente. La comunidad se organizó formalmente hacia 1879. Y ese mismo año llegó desde Nueva York un abogado llamado Thomas Dunkin.
Fue a dar a la casa de Michael Kauffmann, sí, el mismo Michael Kauffmann en cuyas tierras habían atacado a los Gross una docena de años antes, y ahí trabajó Dunkin como tutor para la familia. Era un hombre que había recorrido mucho camino y llegó con los ojos bien abiertos. Miró a su alrededor, vio un pueblo con espacio para crecer, y se puso a trabajar.
Dunkin y Kauffmann juntos convencieron a sus vecinos de que necesitaban una escuela. Kauffmann puso el terreno. Dunkin fue el primer maestro.
Y no llegó con las manos vacías: trajo consigo un plan de estudios innovador, diseñado en Nueva York precisamente para escuelas de un solo salón. Una idea de Nueva York, sembrada en tierra texana. Luego llegó 1881, y con él el ferrocarril.
Dunkin vio su oportunidad. Ofreció veinte acres de su propio terreno para una estación y un poblado. Veinte acres de su bolsillo, por así decirlo.
Pero no se pudo conseguir el resto del terreno necesario, y la estación terminó construyéndose en otro sitio, el que con el tiempo se convirtió en Lacoste. Desde entonces la competencia entre las dos comunidades fue intensa. Idlewild siguió siendo lo que siempre había sido: un centro agrícola y ganadero.
El ferrocarril se fue por otro rumbo. La comunidad aguantó. Llegamos a 1887.
Dunkin, que seguía aquí, que seguía construyendo, solicitó un permiso postal de los Estados Unidos. Necesitaba un nombre. Su primera propuesta fue Ida, en honor a la hija de Michael Kauffmann.
Rechazada. Ya había otro lugar con ese nombre en Texas. Probó con Ivanhoe.
También rechazado, por la misma razón. Uno casi se lo imagina sentado ahí, pluma en mano, tachando nombres de una lista. Al final volteó hacia donde venía.
Le puso a la comunidad el nombre de Idlewild, como Idlewild, Nueva York. El servicio postal lo aceptó. La oficina de correos abrió y estuvo en servicio hasta 1902.
La segunda escuela de Idlewild cerró en 1955. Ese es el arco completo: desde aquella violenta mañana de julio de 1867 hasta una escuela que apagó su luz casi un siglo después. Una comunidad que perdió el ferrocarril, perdió la oficina de correos, perdió sus escuelas, pero nunca perdió el nombre que un abogado neoyorquino eligió al tercer intento.
Idlewild, Texas. Todavía en el marcador histórico. Todavía en el mapa de la memoria.
Lo que dice el marcador
Esta comunidad agrícola era un asentamiento en crecimiento en julio de 1867 cuando un grupo de indios a caballo atacó a Romanus Gross, de 51 años, y a su hijo George, de 19 años, en terrenos pertenecientes al yerno del mayor de los Gross, Michael Kauffmann. Un grupo de hombres de Castroville perseguía a los indios, a quienes se acusaba de robar caballos. Ambos Gross fueron heridos de bala en el costado; George fue escalpado. La comunidad se organizó formalmente alrededor de 1879, el mismo año en que Thomas Dunkin, abogado, llegó de Nueva York. Dunkin vivió y trabajó como tutor en el hogar de Michael Kauffmann y su familia. Al observar el crecimiento de la comunidad, Dunkin y Kauffmann convencieron a sus vecinos de la necesidad de una escuela. Kauffmann proporcionó el terreno y Dunkin se convirtió en su primer maestro. Enseñó un plan de estudios innovador diseñado en Nueva York para escuelas de un solo salón. Dunkin dio la bienvenida al ferrocarril en 1881 ofreciendo veinte acres de su propio terreno para una estación y un área urbana, pero no fue posible asegurar los demás terrenos necesarios y la estación se construyó en un sitio que se convirtió en Lacoste. La competencia entre las comunidades era intensa, e Idlewild permaneció como un centro agrícola y ganadero. En 1887, Dunkin solicitó un permiso postal de los EE. UU. Primero eligió el nombre Ida, en honor a la hija de Michael Kauffmann, y luego intentó con Ivanhoe, pero el servicio postal rechazó ambos nombres porque ya estaban en uso en otros lugares de Texas. Finalmente nombró a la comunidad Idlewild, en honor a Idlewild, Nueva York. La oficina de correos permaneció en servicio hasta 1902. La segunda escuela de Idlewild cerró en 1955. (1999)
Traducción no oficial del texto del marcador de la Texas Historical Commission. Lea el texto oficial en inglés →